Iglesias del mundo celebrarán centenario de histórico evento misionero PDF Imprimir E-mail

En este año 2010, centenario de un acontecimiento que marcó un hito histórico de la misión cristiana, un estudio moviliza Iglesias, instituciones teológicas y organismos de misión en todo el mundo.

La Conferencia Misionera Mundial que tuvo lugar en Edimburgo, Escocia, en 1910, reunió a 1.200 representantes vinculados principalmente al movimiento misionero occidental. Además de estar centrada en la evangelización, esa histórica reunión puso énfasis en la cooperación y la unidad. Precisamente «por su preocupación por la unidad, “Edimburgo 1910” es considerada generalmente el punto de partida simbólico del movimiento ecuménico contemporáneo, aunque entonces no estuvieron representados ni los ortodoxos ni los católicos romanos», dice Nayiri Baljian, joven ortodoxa armenia de los Estados Unidos de América.
«En 2010, a diferencia de 1910, las expectativas son que el evento y el proceso de estudio que lo precede, sean mucho más inclusivos y representativos de la Iglesia en el mundo», continúa Baljian, quien es miembro de la Comisión de Misión Mundial y Evangelización del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y, en esa calidad, forma parte del Consejo General de Edimburgo 2010, el órgano encargado de coordinar las celebraciones del centenario en todo el mundo en nombre de una red de Iglesias, comuniones cristianas mundiales, asociaciones regionales de instituciones teológicas y organismos mundiales de misión.
Un aspecto importantísimo de las actividades asociadas al centenario es el proceso de estudio de nueve temas clave de la misionología contemporánea. Éste se inició en 2005 y tiene un alcance interdenominacional e intercontinental, así como un enfoque descentralizado que permite la participación de muchas organizaciones y movimientos. Los temas escogidos van desde los fundamentos de la misión cristiana hasta las formas actuales del compromiso misionero, e incluyen aspectos como los contextos interreligioso, postmoderno y otros en los que tiene lugar la tarea misionera de las Iglesias. Las interrelaciones entre misión y poder, unidad y espiritualidad también figuran entre los temas de estudio.
«No cabe duda de que el proceso de estudio es policéntrico y en gran medida mundial», señala la coordinadora de investigación de Edimburgo 2010, doctora Kirsteen Kim. Y además subraya que «ocho de los nueve grupos de trabajo tienen una participación a nivel mundial» y «casi todos han demostrado que son representativos desde el punto de vista confesional». Según Kim, «una amplia gama de instituciones y organismos misioneros y eclesiales están representados en la composición de los grupos, y muchos centros dedicados al estudio del cristianismo y de la misión a nivel mundial en diferentes partes del mundo participan en el proceso de Edimburgo».
«Además del proceso principal de estudio están organizándose una serie de eventos en todo el mundo, en los que las diversas comunidades eclesiales eligen la forma que consideran más conveniente para celebrar el centenario, cuyo tema es “Dar testimonio de Cristo hoy”», explica el misionólogo sudafricano y director internacional de Edimburgo 2010, doctor Daryl Balia. Y añade: «Estos acontecimientos cuentan con el apoyo del Consejo General de la Conferencia, aunque se planifiquen y lleven a cabo a nivel local». «Esta forma de dar relieve al centenario reconoce y afirma la evolución de la Iglesia en el mundo durante los últimos 100 años», señala por su parte el presidente del Consejo General, pastor Andrew Anderson, de la Iglesia de Escocia.
Celebración, arrepentimiento y nuevo compromiso
Los resultados del estudio constituirán la aportación principal a una Conferencia que se celebrará del 2 al 6 de junio de 2010, bajo los auspicios de la Facultad de Teología de la Universidad de Edimburgo. Unos 150 delegados de las organizaciones participantes intercambiarán ideas con unos 70 delegados integrantes del proceso de estudio. «Necesitamos garantizar que los resultados no se limiten al debate académico sino que sean realmente pertinentes para las sesiones de la Asamblea», advierte Kim. Para ello ha pedido a los grupos de estudio que piensen formas innovadoras en las que su trabajo «puede llegar a ser significativo para los participantes en la Conferencia y los miembros de las Iglesias en general».
Los organizadores imaginan la Conferencia como una oportunidad de celebrar juntos lo que Dios ha hecho por el crecimiento de la Iglesia durante los últimos 100 años, de mostrar arrepentimiento por los errores cometidos en la misión, y de renovar el compromiso con una nueva visión compartida de la misión de Dios en el mundo hoy y de cara al futuro.
«Muchos acontecimientos marcarán el centenario de Edimburgo en 2010 y varias importantes organizaciones cristianas celebrarán sus respectivas asambleas en el correr de este año», dice Jacques Matthey, pastor suizo director del Programa del CMI de Unidad, Misión, Evangelización y Espiritualidad. Sin embargo, añade que «la especificidad de la Conferencia común de Edimburgo 2010 reside, de hecho, en la gran diversidad de Iglesias, denominaciones y tradiciones misioneras que participan en el proyecto». Esa diversidad incluye a ortodoxos, anglicanos, luteranos, reformados, metodistas, bautistas, adventistas del séptimo día, católicos romanos, evangélicos libres, pentecostales y tradiciones independientes.
«Aunque será relativamente pequeña en número de participantes, la Conferencia de Edimburgo 2010 será la más representativa de la diversidad actual del cristianismo mundial», continúa Matthey, quien ha participado en el proyecto desde sus comienzos.
Los trabajos de la Conferencia culminarán el domingo 6 de junio, fecha en que los participantes se unirán a las Iglesias locales en la Sala de la Asamblea de 1910, para lo que los organizadores esperan sea una «celebración significativa».
Mientras que Edimburgo 1910 dio nacimiento indirectamente al Consejo Misionero Internacional y al movimiento ecuménico contemporáneo, no se prevé que Edimburgo 2010 cree una nueva estructura o institución. Sin embargo, los cuatro días de duración de la Asamblea no pondrán fin al desarrollo de la misma pues «existen muchos organismos eclesiales y misioneros ecuménicos e interdenominacionales a nivel regional y mundial que retomarán los resultados del proceso y de la Conferencia», explica Matthey. «Dependerá de ellos continuar la conversación clave sobre la misión que se iniciará en Edimburgo 2010».